miércoles, 31 de marzo de 2010

Pascuas

Para muchos las Fiestas de Pascuas son la oportunidad de viajar, visitar parientes, no trabajar y quedarse en casa, adelantar trabajo pendiente, para muchos otros el significado es religioso como su mismo origen y es un momento que pueden dedicar a fortalecer su fe.
y para muchos mas es una gran incognita, yo podría justificar las palabras que escribo desde mi formación y desde mi propia fe pero fiel al respeto del pluralismo, y mas allá de las creencias particulares; he pensado mucho en estos días en ese hombre llamado Jesús, ¿hombre o Dios? o ¿ambas?. Sigue

domingo, 21 de marzo de 2010

Acerca de la conciencia histórica en Hans George Gadamer

Gadamer recibió una sólida formación humanística, pero el contexto vital que se estaba desarrollando era el del fervor tecnológico. Filosóficamente, estaba por un lado, la postura de Nietzsche y ante esto la respuesta de Husserl, pero la mayor influencia la recibió de Heidegger y también el impulso a un pensar “histórico y originario”.

Es Heidegger quien propone un nuevo pensar, rompiendo con la temporalidad que caracterizaba los problemas filosóficos; desde su encuentro con Heidegger dos temas fundamentales serán preocupación de nuestro pensador. Por un lado las relaciones entre Techné (entendida como racionalidad técnico – instrumental) y Phronesis (entendida como racionalidad histórico – comunicativa).
Por otro lado las relaciones entre Dynamis (acontecer mecánico – causal) y Energeia (acontecer vital originario).

El nuevo preguntar que se remonta a los griegos tiene la característica de integrar lo histórico con lo vital, con una triple visión la de “pensar”, “agradecer” y “rememorar”. Una nueva relación entre el pensar y su objeto se abre camino fuera de la relación de dominio e incluso no determinada por la voluntad de poder.

La hermenéutica es la que va a permitir abordar el pasado como algo constitutivo de nosotros mismos.
En el texto “El problema de la conciencia histórica”, encontramos en la introducción del mismo, escrita por Agustín Domingo Moratalla, algunas líneas generales para entrar en el pensamiento gadameriano.

Moratalla marca tres momentos en el pensamiento filosófico de Gadamer, que no son momentos de su obra, sino de profundidad en sus reflexiones, a saber:
1. El primer momento lo denomina histórico – filológico, es una etapa de hermenéutica mas bien vivida que pensada.
2. El segundo, llamado Epistemológico, donde se despliega una explicitación teórico – epistemológico del quehacer filosófico iniciado en los trabajos filológicos, es en esta etapa la publicación de “Verdad y Método”, en el año 1949.
3. Y por último el momento denominado Ontológico, donde el lenguaje es el hilo conductor del giro ontológico de la hermenéutica.

“el diálogo no era únicamente el modo en el que se reconstruía la hermenéutica, sino el horizonte existencial desde el que se hace inteligible la comunicación humana y sus relaciones culturales.”

Mas adelante Moratalla vuelve a subrayar tres puntos importantes en la problemática gadameriana; la ampliación del horizonte fenomenológico que la hermenéutica ha realizado, el bosquejo de una racionalidad dialógico – experiencial y la indicación de dos actitudes básicas, la explicitación de una expresa voluntad de responsabilidad y la exigencia de un continuo autoconocimiento histórico.

En una primera aproximación a lo que significa “conciencia histórica”, elegí la siguiente cita:
“La conciencia histórica es el privilegio del hombre moderno de tener plena conciencia de la historicidad de todo presente y de la relatividad de todas las opiniones”.


En el nuevo horizonte hay una “transformación interna de la fenomenología en hermenéutica”, esa hermenéutica es precisamente la que nos pone en relación de pertenencia de la historia....Sigue

jueves, 4 de marzo de 2010



"La primer rosa de mi jardín"
Una alegria indescriptible cuando la primer rosa nació en mi jardín, la naturaleza se abre ante tus ojos con mágica entrada  tú ahi parado, silencioso, respetuoso ante la maravillosa demostración de vida.
                     Por Mabel M.

La filosofía un cuento que no es un cuento

Hace unos años le regalé a mis alumnos de sexto año el presente relato como obsequio del día del estudiante...se que para muchos no fue el regalo esperado pero unos años mas tarde al encontrame con algunos de ellos recordaban ese gesto...me llenó el corazón de alegria saber que algunos lo guardaban como parte de nuestra historia juntos...ahora lo comparto con todos ustedes.

La filosofía, un cuento que no es cuento.[1]

Había una vez…así empiezan los cuentos, si bien hoy voy a contarles uno, uno que es muy particular porque es un cuento que no es un cuento, es más bien la historia del pensamiento filosófico, es decir, del pensamiento humano.
Si lo contáramos completo deberíamos estar años organizando estas páginas, para ello me haría falta años de investigación, muchísimo tiempo para sentarme a escribir y además dinero para editar un libro para cada uno de usted, yo no tengo todas esas posibilidades.
Pero como nada es imposible, siempre hay una manera de hacer las cosas que se acerquen un poquito a nuestros ideales, por eso decidí escribir estas páginas contándoles las cuestiones más importantes y significativas de la historia de la filosofía en este breve compilado que aquí comienza.
Filosofía en griego se escribe así: “φιλοσοφία” y en latín así: “philosophĭa”, y significa “amor a la sabiduría”, la filosofía es muy antigua, tan antigua como la humanidad, eso no significa que sea “vieja” y que este en desuso, los hombres y mujeres se han dedicado a la filosofía desde siempre y hasta nuestros días, ¿Por qué? Por la simple razón de que el hombre por naturaleza desea conocer, y desea conocer porque posee una facultad que lo distingue de todos los seres que hay en el universo entero, esta facultad se llama RAZÓN, también podemos encontrarla en algunos libros como inteligencia, entendimiento, intelecto y hasta conciencia.
Esto es porque según el filósofo y la filosofía a la que adhiere entiende la razón de una determinada manera. Sea como sea, ningún filosofo negará jamás esta extraordinaria condición del hombre, la de poder pensar.
Ahora bien, la filosofía se ha planteado durante siglos innumerables problemas, pero nosotros veremos algunos, y para ellos primero haremos un pequeño viaje imaginario a Grecia.
[2] De su madre heredó el método que se llamaría Mayéutica, su significado, es dar a luz, en el caso de Sócrates dar a luz al conocimiento. Dos frases que marcaron la historia y su pensamiento fueron “Solo sé que no se nada”, y esto significo el reconocimiento humilde del sabio que conciente de lo que sabe; sabe además de todo lo que le falta por conocer.
La otra frase fue “Conócete a ti mismo”, esto implicaba varias cosas pero fundamentalmente porque los griegos creían en la reencarnación del alma que transmigra de cuerpo en cuerpo, por lo tanto al nacer hemos olvidado todo lo aprendido y solo debemos recordarlo, pero también inaugura lo que se llamaría “introspección” un método que la psicología, ciencia muy posterior, utilizaría.
Platón, (429-347), fue un pensador griego que influyó en toda la filosofía de occidente, escribió en forma de “Diálogo”, y uno de sus personajes centrales es Sócrates y por él conocemos su pensamiento. El centro del pensamiento de Platón es su teoría sobre las ideas. Para este pensador estaba el mundo aparente, que es el mundo de las cosas sensibles y el mundo de las ideas. Muchos de ustedes recordarán el mito de la caverna…
El discípulo más destacado de Platón se llamaba Aristóteles (384-322), se lo conoció además por “El Estagirita”, apodo que se le dio por el lugar de nacimiento.
Entre sus textos existen tratados de lógica, llamados en conjunto Organon (‘instrumento’), ya que proporcionan los medios con los que se ha de alcanzar el conocimiento positivo. Entre las obras que tratan de las ciencias naturales está la Física, que recoge amplia información sobre astronomía, meteorología, botánica y zoología. Sus escritos sobre la naturaleza, el alcance y las propiedades del ser, que Aristóteles llamó “filosofía primera”, recibieron el nombre de Metafísica en la primera edición de sus obras (c. 60 a.C.), debido a que en dicha edición aparecían tras la Física. A su hijo Nicómaco dedicó su obra sobre la ética, llamada Ética a Nicómaco. Otros escritos aristotélicos fundamentales son Retórica, Poética (que se conserva incompleta) y Política (también incompleta).
[3]