lunes, 25 de marzo de 2013

Demonización de los objetos

Hace unos días atrás asumió como Papa, la cabeza visible de la Iglesia Católica, Jorge Mario Bergoglio, llamado ahora Francisco I, el primer Papa Argentino, desde ese momento en las redes sociales estallaron opiniones encontradas, caricaturas, dibujos, chistes, pero a mi me llamó poderosamente la atención una foto, trucada obviamente, donde se puede apreciar un papa movil en el ford falcon verde, muchos de nosotros entenderá la ironía de la imágen, el auto ford falcon verde se asocia con la dictadura militar del 76, recordada en el día de la memoria cada 24 de marzo, y se asocia ese vehículo al uso que hicieron los militares de esa época.
Más allá de que no se ha presentado ninguna prueba fehaciente de que el nuevo Papa haya estado involucrado con  las prácticas ejercidas en ese período histórico argentino, totalmente repudiable por otra parte, mi creencia, que quizás no es el tema de este escrito, es que realmente el Papa no participó y que será un buen guía para la Iglesia Católica.
Siguiendo con lo que desató mi interés, es en realidad un interrogante, ¿cuáles son los mecanismos picológicos, colectivos en este caso, que nos llevan a demonizar ciertos objetos?. Porque si vamos a lo más básico de una argumentación simple, el auto ford falcon verde era el auto de la época se usó para fines perversos como lo fue el traslado de personas que hoy siguen desaparecidas, pero también se usó para otros fines. Con la misma lógica tendríamos que condenar a la rza de perros ovejero alemán por haber sido usados por el nazizsmo, o juzgar como terrorista a los perros suicidas, asi llamados por los rusos ya que eran provistos de una mochila con explosivos para hacer volar a los tanques enemigos.
La respuesta al interrogante no la tengo pero si creo que una aproximación sería realizar una reflexión acerca de las acciones humanas, demonizamos objetos o seres vivos que no poseen razonamiento para desplazar la responsabilidad que le compete a una persona o a un grupo de personas por crimenes de lesa humanidad. Incluso tendríamo que hablar aquí de la destrucción, por ejemplo, de los edificios, la pintada de paredes, por una protesta de cualquier índole.
El objeto representa, se hace visible sin ningún tipo de culpabilidad, somos los seres humanos que le damos esa categoría de malo o bueno a una cosa inanimada en el caso de un edificio, o a un ser vivo como el perro pero que no tiene la capacidad de decir sobre una acción para la que fue entrenado.
Considero que este sería un debate interesante para vislumbrar como ciertas acciones de carácter masivo, que son condenables, tras el paso del tiempo, pierden de alguna manera el foco de la discusión real para desplazarse a los ámbitos de la catarsis colectiva de otro grupo que repudia dichas acciones.
Para que esto quede claro volvemos al ejemplo del auto, el auto es solo un objeto, no tiene culpabilidad alguna en las acciones de los hombres, son las acciones de los hombres las que dañan, atentan contra la vida del otro, no es el auto en sí, ni un edificio, ni un perro. No se puede destruir la acción destruyendo los objetos, ni tampoco se cuenta una historia condenando un objeto.
Espero que se abra el debate y todas las opiniones son bienvenidas, el diálogo respetuso es el único camino hacia una sociedad madura y civilizada.


2 comentarios:

  1. Creo que ha sido usado casi a la perfección el término "demonización". Por mi parte creo que el ser humano, la persona, el hombre en su generalidad, por lo general tiene la incipiente necesidad de hacer la traslación sobre "otras cosas", llamense objetos, personas, cosas materiales y hasta inmateriales, a fin de volcar sobre ese "objeto elegido" nuestras miserias. El hombre tiene la tendencia a la traslación y el "no hacerse cargo" de determinadas cosas y en no ponerse en lugar del otro. Seguramente la imágen que vos has visto, y como citas, la infinidad que se reprodujeron al respecto, a muchos le resultó una imágen muy osura, que solo unos pocos atrevidos se animaron a reproducirla vía internet, sin tener en cuenta el efecto que puede causar sobre ciertas personas. No imagino, ponerme en lugar de un ferviente creyente de la iglesia cristiana, el cual haya perdido algún ser querido durante la época citada, la confrontación de sentimientos y pensamientos que despertaron tal gráfica montada.
    Lo triste que se siguen reproduciendo imágenes que nada sirven, que nada aportan a mejorar, sino simplemente seguir "hechando más leña al fuego". Sería lindo al revés no??

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  2. Gracias por tu comentario siempre aporta a crecer todas las opiniones!!!

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Tu comentario me hace pensar, me hace crecer, asi que no tengas miedo de expresarte...de eso se trata dialogar