martes, 22 de marzo de 2011

Cita obligada

En vísperas de que llega a Córdoba Joaquín Sabina, mi amigo Joaquín, porque un artista que logra conmoverte con cada acorde y sus letras parecen hechas a tu medida, entonces ya no es solo un cantante al que admiras sino un amigo. Les dejo esta letra hermosa  llamada 

Un día sí, cuarenta no o Retrato de familia con perrito del disco Diario de un Peaton ...

Él se llamaba Confusión 
tocaba un viejo acordeón 
y a su mujer 
la conocían todos por 
Lili Marlene. 
 
Se enamoraron en un club 
de alterne un año catapún 
por carnaval, 
la bruja huyó con Fumanchú 
después del vals. 
También estaba Do Re Mi, 
un perro que, sin pedigrí, 
sabía ladrar hasta en latín 
y no mordía 
más que al gato del alguacil. 
 
Y decían que era amor 
la soledad que compartían 
un día sí, cuarenta no, 
y Do Re Mi se lo creía. 
Igual que a ti, igual que a mí 
la realidad los aplastaba 
pero cerraban al dormir 
los ojos y se la inventaban. 
 
Vivieron en cualquier ciudad, 
todas se llaman Ansiedad 
como Madrid 
les daba vértigo mirar 
al Pirulí. 
Él se podía llamar Jesús. 
Cada domingo, al muy gandul 
su Magdalena 
le lava el pelo con champú 
de hierbabuena 
con Do Re Mi de fiel guardián. 
Para el puchero familiar 
los dos ganaban su jornal 
honradamente por la calle de Alcalá 
en la acera y de plantón 
haciendo ella la carrera 
y él con el viejo acordeón 
cargándose La Violetera. 
 
Igual que a ti, igual que a mí 
el porvenir los aplastaba Letra de Un día sí, cuarenta no o Retrato de familia con perrito - Joaquin Sabina - Sitio de letras.com
pero cerraban al dormir 
los ojos y se lo inventaban. 
 
Nunca la pudo retirar 
pero una vez por Navidad 
el rey Melchor 
trajo un abrigo de astracán 
de imitación. 
Volvía tan pancho Do Re Mi 
un día de regar con pis 
un abedul 
y calculó mal el reprise 
del autobús 
y nunca más vino a lamer 
el pantalón 
de su patrón 
cada vez que 
Lili Marlene 
con un recluta toca el timbre de la pensión. 
 
Y decían que era amor 
la soledad que compartían 
un día sí, cuarenta no, 
Do Re Mi se lo creía. 
Igual que a ti, igual que a mí 
la realidad los aplastaba 
pero después cerraban al dormir 
los ojos y se la inventaban. 
 
Tal vez tenían razón 
puede que fuera amor 
la soledad que compartían 
un día si se deja, a veces siete no, 
y Do Re Mi, moviendo el rabo, se lo creía. 
Como te pasa a ti, como me pasa a mí 
las uñas negras de la vida nos arañaban 
pero cerraban al irse a dormir 
los ojos y soñaban que soñaban. 
 
Él era un tipo del montón 
que se llamaba Discreción. 
No le digáis 
que habéis oído esta canción 
si lo encontráis.

Joaquín Sabina

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Tu comentario me hace pensar, me hace crecer, asi que no tengas miedo de expresarte...de eso se trata dialogar