miércoles, 31 de marzo de 2010

Pascuas

Para muchos las Fiestas de Pascuas son la oportunidad de viajar, visitar parientes, no trabajar y quedarse en casa, adelantar trabajo pendiente, para muchos otros el significado es religioso como su mismo origen y es un momento que pueden dedicar a fortalecer su fe.
y para muchos mas es una gran incognita, yo podría justificar las palabras que escribo desde mi formación y desde mi propia fe pero fiel al respeto del pluralismo, y mas allá de las creencias particulares; he pensado mucho en estos días en ese hombre llamado Jesús, ¿hombre o Dios? o ¿ambas?. Sigue


La cuestión es que pensé en un hombre, uno solo, sacrificando su vida por toda la humanidad...y también pensé en todo un pueblo arrodillado frente a ese gesto, a los creian en él y los que no...pensé como sería visto un gesto como ese en estos tiempo, un hombre, uno solo, crucificado en plena avenida por la absolución de los pecados de otros, tal vez y solo tal vez caminaríamos frente a él con paso distraído, mirando de perfil, y murmurando entre dientes "que loco está este tipo".
O tal vez miraríamos mas detenidamente pretendiendo entender cual es el truco, cuando aparecerá el vendedor a ofrecernos fantasías de colores.
Y me dí cuenta de repente pensando en estas cosas que no estaba prestando atención y entonces me detuve y miré a mi alrededor y vi a tantos crucificados, chicos en la calle pidiendo, abuelos tratando de cobrar la jubilación, madres corriendo para llegar a su casa a tiempo y poder ver a sus hijos aunque sea unas horas antes de dormir para luego empezar todo otra vez y tantos otros, tantos nosotros ignorándonos mutuamente...
Seguramente esta no es la reflexión de Pascuas que mis profesores de Teología hubiesen aprobado, pero desearía que con la resurrexión que esperamos, nos volvamos un poco menos indiferentes, un poco mas atentos, un poco mas cercanos a la vida que se expresa en cada esquina, en cada bar, en cada escuela, en cada rincón de la ciudad donde hay un otro que tal vez y solo tal vez necesite nuestra mano amiga.

1 comentario:

  1. Me parece muy buena tu reflexión. Es justo por donde deberíamos comenzar nuestra cuaresma, preguntándonos por nuestro gesto con el prójimo. Justamente, el domingo 11 de julio, fue la lectura de la parábola del buen samaritano la que me hizo pensar en eso. Y creo que en el fondo, no se trata de buscar ¿quién es mi prójimo? , sino mas bien, de hacernos nosotros prójimos de cuantos nos rodean.
    La cuaresma y la Pascua son un momento intensivo de reflexión y meditación para el cristiano, momento de iniciar cambios, renovar nuestra fe desde lo más profundo. Es bueno y necesario también por ésto, que durante todo el año sigamos "revolviendo" entre esos pensamientos, y continuemos cada día intentando llevar a cabo fielmente nuestro compromiso con Cristo.
    No creo que en ninguna clase de teología de hoy, alguien pudiera refutar o desaprobar tu hermosa reflexión... Saludos!

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Tu comentario me hace pensar, me hace crecer, asi que no tengas miedo de expresarte...de eso se trata dialogar